antilógica

Y el poeta creó al hombre al séptimo día, Y al octavo le enseñó a expresarse. ¿A cuántos conoces que hayan vivido más de 7 días?

lunes, diciembre 11, 2006

TRES CORTOS CUENTOS







La confesión
Manuel Peyrou


En la primavera de 1232, cerca de Aviñón, el caballero Gontran D'Orville mató por la espalda al odiado conde Geoffroy, señor del lugar. Inmediatamente confesó que había vengado una ofensa, pues su mujer lo engañaba con el Conde.
Lo sentenciaron a morir decapitado, y diez minutos antes de la ejecución le permitieron recibir a su mujer, en la celda.
-¿Por qué mentiste? -preguntó Giselle D'Orville-. ¿Por qué me llenas de vergüenza?
-Porque soy débil -repuso-. De este modo simplemente me cortarán la cabeza. Si hubiera confesado que lo maté porque era un tirano, primero me torturarían.

FIN






Un paciente en disminución
Macedonio Fernández


El señor Ga había sido tan asiduo, tan dócil y prolongado paciente del doctor Terapéutica que ahora ya era sólo un pie. Extirpados sucesivamente los dientes, las amígdalas, el estómago, un riñón, un pulmón, el bazo, el colon, ahora llegaba el valet del señor Ga a llamar al doctor Terapéutica para que atendiera el pie del señor Ga, que lo mandaba llamar.
El doctor Terapéutica examinó detenidamente el pie y “meneando con grave modo” la cabeza resolvió:
-Hay demasiado pie, con razón se siente mal: le trazaré el corte necesario, a un cirujano.

FIN



Un rajá que se aburre
Alphonse Allais


¡El rajá se aburre!
¡Ah, sí, se aburre el rajá!
¡Se aburre como quizá nunca se aburrió en su vida!
(¡Y Buda sabe si el pobre rajá se aburrió!)


En el patio norte del palacio, la escolta aguarda. Y también aguardan los elefantes del rajá. Porque hoy el rajá debía cazar al jaguar.
Ante yo no sé qué suave gesto del rajá, el intendente comprende: ¡que entre la escolta!; ¡que entren los elefantes!
Muy perezosamente, entra la escolta, llena de contento.
Los elefantes murmuran roncamente, que es la manera, entre los elefantes, de expresar el descontento.
Porque, al contrario del elefante de África, que gusta solamente de la caza de mariposas, el elefante de Asia sólo se apasiona con la caza del jaguar.


Entonces, ¡que vengan las bailarinas!
¡Aquí están las bailarinas! Las bailarinas no impiden que el rajá se aburra.
¡Afuera, afuera las bailarinas! Y las bailarinas se van.


¡Un momento, un momento! Hay entre las bailarinas una nueva pequeña que el rajá no conoce.
-Quédate aquí, pequeña bailarina. ¡Y baila!

¡He aquí que baila, la pequeña bailarina!
¡Oh, su danza!
¡El encanto de su paso, de su actitud, de sus ademanes graves!
¡Oh, los arabescos que sus diminutos pies escriben sobre el ónix de las baldosas! ¡Oh, la gracia casi religiosa de sus manos menudas y lentas! ¡Oh, todo!


Y he aquí que al ritmo de la música ella comienza a desvestirse.
Una a una, cada pieza de su vestido, ágilmente desprendida, vuela a su alrededor.
¡El rajá se enciende!
Y cada vez que una pieza del vestido cae, el rajá, impaciente, ronco, dice:
-¡Más!


Ahora, hela aquí toda desnuda.
Su pequeño cuerpo, joven y fresco, es un encantamiento.
No se sabría decir si es de bronce infinitamente claro o de marfil un poco rosado. ¿Ambas cosas, quizá?


El rajá está parado, y ruge, como loco:
-¡Más!
La pobre pequeña bailarina vacila. ¿Ha olvidada sobre ella una insignificante brizna de tejido? Pero no, está bien desnuda.


El rajá arroja a sus servidores una malvada mirada oscura y ruge nuevamente:
-¡Más!
Ellos lo entendieron.


Los largos cuchillos salen de las vainas. Los servidores levantan, no sin destreza, la piel de la linda pequeña bailarina.


La niña soporta con coraje superior a su edad esta ridícula operación, y pronto aparece ante el rajá como una pieza anatómica escarlata, jadeante y humeante.


Todo el mundo se retira por discreción. ¡Y el rajá no se aburre más!


FIN


jueves, noviembre 23, 2006

¿Por qué me gustas entre 26?


Me gustas por radical
aunque nunca tengas mi punto de vista.


Me gustas porque no eres de aquí,
eres de allá, donde viven las estrellas.

Me gustas por irreverente,
no escondes nada en las manos,
tampoco en los bolsillos, como debe ser.

Me gustas porque tus ojos son flechas,
Tus cejas el arco, y tus pestañas la Luna.

Me gustas porque estás loca
y porque quizá seas la última cuerda.

Me gustas porque apareces una noche
y desapareces por siete, y está bien.

Me gustas porque eres única y puedo
distinguirte entre 26 millones de huevones.

Me gustas porque sonríes
mostrando los dientes, sincera.

Me gustas porque eres diferente
y contrastas bien con el mundo.

Me gustas porque tu nombre: Silvana
va bien junto al mío: José Luis,
y entre los dos reunimos las cinco vocales.

Me gustas porque eres lo mejor
de un lunes, un miércoles y un viernes,
y un día puede ser la diferencia
entre ser o no ser, feliz.


Jolí

lunes, noviembre 20, 2006

CARTA A MIS HIJOS NO NACIDOS

Hoy, queridos hijos, moradores de la obscuridad, he visto la primavera y me he puesto, sin más, a recordarlos. A ustedes que ya no podrán conocer la luz nublada del día, ni ver a las estrellas ni a la Luna porque jamás estuvieron a su alcance, ni escuchar el caótico tráfico urbano ni respirar su cotidiano smog, ni saber lo que es reír o llorar porque el dolor o la felicidad les son ajenas a aquellos que no pudieron transgredir las superficies. A ustedes, hijos míos, a los cuales no permití nacer, es preciso que les dirija algunas palabras.

Ante todo quiero hablarles de sus madres para eximirlas de toda responsabilidad, a todas ellas les debo mucho. Si ustedes no pudieron aferrarse a la vida no fue por culpa de ellas, yo asumo toda la responsabilidad de su no nacimiento, no las recriminen. Si ellas tuvieran otros hijos y los hijos de ellas otros padres, fue por vueltas de la Vida. A ustedes no les fue concedido tener padres, a los otros hijos de sus madres sí, la diferencia es de un día, de un minuto, de un segundo, un sí dado a tiempo es la eternidad, y la eternidad es un segundo: un sí, pero ustedes fueron un no. Problema gramatical mal resuelto: adverbios a los cuales no les fue concedido ser verbo. Aunque, alguna vez yo o sus madres los quisiéramos, no pretendíamos ser héroes urbanos, la rebeldía y la libertad son caminos que se recorren solos, ¿solos, lo entienden? Enfatizo esto porque yo no lo entendía, a veces hubiera escogido darles vida y hacer felices a sus madres y a ustedes, aunque sea por poco tiempo, pero, no se debe ser padre poco tiempo, o se es o no se es, y yo no quería grises, opté por la negación. Un día me di cuenta de que ustedes eran importantes pero ya era tarde, y sus madres ya no estaban. Voltee y me di cuenta de que ustedes ya no podían venir, y me derrumbé. Siento que no puedan ver aquello que no quieren, porque no lo conocen; ni que extrañen aquello que ya vieron, porque lo conocen. Siento que no me obligaran a decir las palabras de amor que no sé decir, ni a preocuparme por llegar temprano a casa para que ustedes puedan dormir bien, ni a comprarles regalos que ninguno de sus amigos tenga.

La vida transcurre rápido hijos, las mejores personas, las que están dispuestas a todo, se conocen jóvenes. Me resisto a dejarlos con una mujer que no sepa soñar ni amar o con una mujer que sólo vea en ustedes lo que ella no pudo ser. Me resisto a que ustedes le digan “madre” a una mujer sin vida. Si encontrara nuevamente a personas como las que debieron ser sus madres los haría nacer y ustedes se llamarían, el primero, Luis, y al que venga después, Judas, y si vinieran gemelas les pondría Luz y Fer. Y llenaría la casa de enanitos que se alimenten de mí y de su madre, y llenaría las paredes de imágenes de colores y preferiría mil veces salir de la casa antes que lastimarlos con algún tipo de violencia, porque la violencia fue, a veces, lo único que les di a sus madres.

Hijos, ustedes ya no tienen esperanzas de nacer y, aunque ustedes no lo crean, los quiero mucho. Si estuvieran aquí y no allá, tal vez hubieran querido ser mejores que yo, aunque no hubieran podido serlo. Nadie es mejor que nadie, ni siquiera yo que existo soy mejor que ustedes que no existen. Sin embargo, hoy es un día hermoso y me hubiera gustado que lo conocieran. No podrá ser. Ni ustedes hijos ni yo padre. Ni vida ni muerte, que son lo mismo. Ni amor ni odio, que también son lo mismo. Buenas Noches hijos míos no nacidos, y discúlpenme porque en su caso, las noches serán eternas.



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jueves, noviembre 16, 2006

Una de Chico Buarque...


...Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonía.Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.
Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:


"Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonía. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro. Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonía, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.

"Si la Amazonía, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.

"De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado.

"Si la Amazonía es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

"También, antes que la Amazonía, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.

"No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Porel contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

"Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhattan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

"Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonía, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usaresas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.

"En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela.

"Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonía. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

"Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonía, sea nuestra.
¡Solamente nuestra!"


OBSERVACIÓN:Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN. En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.

miércoles, noviembre 15, 2006

CONFORME CON LO EXPUESTO


Extraído de un mensaje de Internet, de esos que no sabes quien te los envió, sin embargo las fuentes están para buscarlas.

Estimados (as) compañeros (as):

Quiero compartir con ustedes la forma en que se enseña a los niños y niñas estadounidenses a subestimar y despreciar a los (as) latinoamericanos(as), mostrándonos como seres primitivos y peligrosos para la biodiversidad.
Les adjunto la página 76 del libro "Introducción a la Geografía" de David Norman, el cual es utilizado en la Junior High School (equivalente al 6 grado de primaria) en los Estados Unidos.
Me he permitito traducir lo que dice y creo que no requiere ningún comentario más.

Un abrazo,

Joaquín
.



3.5-5-LA PRIMERA RESERVA INTERNACIONAL DE LA FLORESTA AMAZÓNICA

Desde mediados de los años 80, la selva tropical más importante del mundo fue puesta bajo la responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas a través de la creación de la Primera Reserva Internacional de la Floresta Amazónica (FNRAF por sus siglas en inglés) cuya fundación se debió al hecho de que el Amazonas estás localizada en Sudamérica, una de las regiones más pobres de la tierra y rodeada de países irresponsables, crueles y autoritarios. El Amazonas era parte de ocho países extraños y diferentes que en la mayoría de casos son reinos de la violencia, del tráfico de drogas, del analfabetismo y con gente primitiva.

LA CREACIÓN DEL FNRAF
Los Estados Unidos hemos sido apoyados por todas las naciones del G-23 para proteger el Amazonas que es realmente una misión especial de nuestro país y un regalo para todo el mundo, ya que estas tierras de gran valor en manos de esos países y gente primitiva condenarían a esos pulmones del mundo a la destrucción y a la desaparición en pocos años.

Podemos considerar que esta área tiene la mayor biodiversidad del planeta, con un número elevado de especies de todos los tipos de animales y vegetales. El valor de esta área es incalculable, por eso, el mundo puede estar seguro que los Estados Unidos no dejarán a estos países latinoamericanos explotar y destruir este patrimonio de la humanidad.

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lunes, noviembre 06, 2006

TAULICHUSCO




No vamos a desaparecer —fueron las palabras del caudillo Taulichusco* en su lenguaje cuando le ofrecieron comprarle el valle del Rímac.

Él decía estas palabras a raíz de las ofertas que le habían hecho para comprarle la ciudad. Ignoraba las razones de sus interlocutores y le llamaba la atención lo raro de sus modos de hablar y de vestir. Había un deseo que era ajeno a la comprensión del caudillo, el deseo de posesión. Él sabía ser recíproco, lo había sido siempre con otros señoríos más poderosos que el suyo. El valle de Lima había sido codiciado antes por reynos vecinos y Taulichusco y sus antecesores siempre debieron buscar el equilibrio entre la negociación y la liza.

Taulichusco era un buen jefe, sabía que no hubiera podido resistir una batalla con aquellos hombres blancos barbados que llegaban del mar en casas de madera, intuía lo que le pedían, aunque no se lo hubieran dicho claramente. Aquellos hombres no querían compartir nada con él ni con su gente, querían apropiarse de todo, querían poseer. La oferta que le proponían significaba posecionamiento, su conocimiento del idioma castellano era limitado pero le alcanzaba para comprender que luego de aceptar, ellos tomarían su espacio, sus mujeres, sus animales, su alimento, su río. Sabía que no se podía negar y que desde ese momento él y los de su pueblo debían esconderse. Pasar inadvertidos. Que no los viera nunca un hombre blanco, porque eso hubiera significado tener que luchar para no ser poseídos.

Taulichusco no podía contar con la ayuda de otros señoríos. Ellos ya no estaban, la sed de sangre de los foráneos los había hecho huir. Llegó la noche y Taulichusco, habiendo ordenado secretamente a su gente que se refugiara y se alejará del lugar, selló el trato.

Sellado el trato, Taulichusco fue invitado a cenar y luego, habiendo compartido el vino y el pan, pasó lo que Taulichusco ya sabía que ocurriría: fue asesinado.

Y la ciudad de Lima fue tomada por sus nuevos habitantes quienes extinguieron a los camarones que vivían en el río, mataron a los árboles porque plantas y hombres blancos no saben ser amigos y obligaron a los animales a irse a vivir lejos del valle, con los hombres que quisieron ser libres.

Luego de un siglo, un español, haciendo memoria de esta historia, decidió hacer un monumento en homenaje a la docilidad de Taulichusco, cogió una gran piedra, la puso en medio de la plaza, y escribió las palabras que hicieron famoso a Taulichusco, las cuales nunca entendió:

—No vamos a desaparecer.

Al día siguiente, las palabras desaparecieron. Un nativo las borró.





* Último caudillo nativo de Lima

martes, octubre 31, 2006

HEPÍSTOLAS.... 2



Re: [viajeaningunaparte] Política
Bueno, las únicas máquinas que necesitamos nosotros los pensantes son un lápiz y una hoja en blanco (y que tu hijo se haya quedado dormido).

El director al cual Woody Allen adora es Ingmar Bergman, el cual a su vez adora a Andrei Tarkovsky, el que adoraría a Raúl Ruiz si lo hubiera conocido.

La rutina que voy a seguir será dedicar una semana a escribir sobre política, y la otra semana a escribir guiones. Por ello, este fin de semana no habrá entrega de mi parte.

Tocando el tema de las ocho horas, lo que más me entristece no es que los "poderosos" quieran hacernos creer que el trabajo dignifica y que el hombre "chambeador" es admirable por el sólo hecho que "chambea". Lo peor sucede cuando los "no poderosos" internalizan ese cuento; en detrimento de su capacidad de goce en el tiempo libre. Al final, sólo les queda ver, calientitos, una película espiritualmente californiana.

Me gustó mucho eso de que las personas no pueden vivir sin realizar algo mecánico.


Nos vemos.





josé luis wrote:
Hola Raùl, mi màquina anda malograda y por elllo no he tenido tiempo de escribir artìculos, digamos, proponentes. Por ello, por ahora harè de "destructivo"...

Sobre el punto de los profesionales, el problema no ha empezado ahora, sino hace mucho. Por otra parte, para la abrumadora mayoría, el éxito se expresa como 'éxito económico'. Y para ello, el sistema se alimenta bien con los típicos 'ignoransabios', vale decir, ignorantes que creen que saben. Los cuales abundan, y no sé tú, yo me los topo todo el tiempo.

El hecho de no tener un mundo ético ni sensato no es una discusión nueva entre nosotros, sin embargo, sigo creyendo que con la tecnología atual, aplicada de manera ética (sé que no se puede apelar a la ética cuando están en juego conflictos de interés de corto plazo), las cosas podrían ser mejores para todos. La pregunta que salta es ¡Quién?. Y la intención de realizar el proyecto de país y proponer una nueva tendencia ideológica aparece, quizá por nuestra pretención de saber que podemos conseguirlo.

Por desgracia, los mediocres tecnócratas en este país que han llegado al poder lo han hecho mal, y los buenos tecnócratas, los rankeados, están en otras países escribiendo cartas de intención,
De otro lado, el mal diseño de la educación agrava este problema, aumentando la tasa de desempleados y mal formando a las élites universitarias del país, que creen que ser competitivo es trabajar 12 horas diarias y que entienden por excelencia la ultraespecialización en cualquier cosa que esté de moda.

El concepto de utilidad ha cambiado. Ahora lo ùtil es lo utilitario, lo que da valor. Si no, no sirve.

El arte no da valor, no sirve.
La cultura no da valor, no sirve.
Aunque sirven si aumentan un poco tu valor personal.

Sé de sexo, valgo más que tú.
Aunque sea estúpido afirmar que se sabe mucho de sexo porque se ha leído mucho de ello.

Por ello, bajo la lógica actual emprendida por los gurúes y aquellos que creen que entienden al mundo, es insano querer cambiar las cosas y persistir en las utopías, o persistir en la resistencia y ser de aquellos engendros que prefieren pasar frío y hambre para ver una película de Verman (perdón sí me equivoco, no sé como se escribe) o para hacer una reúnión en un sótano.

Volviendo al tema de las 8 horas ¿has leído 'Un Mundo Feliz'?, plantea la imposibilidad de la gente común para enfrentarse a la nada. Vivir sin hacer algo mecánico, los haría pensar y la depresión y la ansiedad acabarían con ellos.

Y, para contrastar tanta frase positiva, mando esta de César Vallejo...

ME GUSTA LA VIDA MUCHO MENOS,
PERO TODAVÍA QUIERO VIVIR.










RAUL escribió:
Jolí, en mi artículo anterior la palabra "ingenieros" engloba "egresados de universidades". El nombre sólo lo pude para ejemplificar.


Otro artículo.


MENSAJE DE UN ALIENÍGENA AL GÉNERO HUMANO, TRAS SU VISITA A NUESTRO PLANETA POR UN PAR DE SEMANAS


Sus estudiantes de Administración, Ingeniería de Sistemas y afines se ven abrumados por la cantidad de herramientas informáticas y métodos desarrollados que tienen a su alcance.

Uno de sus filósofos contemporáneos, Peter Drucker, fue un tenaz defensor de la eficiencia en las empresas. Frases que exclamaba con ardor eran las siguientes: "los enemigos de la eficiencia son gente que no soporta la perfección"; o "Hazte bueno o lárgate" ( Get good or get out en inglés).

Creo que Drucker, y con él la mayoría de los intelectuales de administración de finales del siglo XX, cometen un error fundamental. Han convertido a la administración en "la ciencia de la eficiencia". El paradigma al que sirven es la competencia.

¿De qué les sirve a ustedes, género humano, ser más eficientes?

¿De qué les sirve a ustedes, género humano, crear metodologías y procedimientos que volverán a sus empresas humanas más eficientes y competitivas? ¿Para competir contra quién?

¿De qué les sirve diseñar computadoras que realizarán en quince minutos un trabajo que antes tomaba semanas; si los humanos A van a seguir trabajando diez (digamos) horas al día porque los humanos B también tienen computadoras?

Otro de sus filósofos, Bertrand Russell, me cae mejor. Leámoslo:

Tomemos un ejemplo. Supongamos que, en un momento dado, un cierto número de gente está envuelta en el negocio de la producción de clips. Producen tantos clips como el mundo necesita, trabajando (digamos) ocho horas al día. Alguien inventa una máquina (o un procedimiento) por el cual el mismo número de personas pueden realizar el doble de clips que antes. Pero el mundo no necesita el doble de clips, y los clips son ya tan baratos que casi ninguno podrá ser comprado a un precio menor. En un mundo sensato, todas las personas envueltas en el negocio de los clips acordarán trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás seguirá como antes. Pero en el mundo real, esto sería considerado desmoralizador. Las personas seguirán trabajando ocho horas, habrá muchos clips, algunos empleadores irán a la bancarrota; y la mitad de las personas que producían clips serán despedidas de sus trabajos. Al final, habrá tanto tiempo libre como en la situación anterior, pero la mitad de las personas estará totalmente ociosa mientras que la otra mitad seguirá trabajando en largas jornadas diarias. Se llegará a decir incluso que el exceso de tiempo libre causará la miseria en lugar de ser una fuente universal de felicidad. ¿Puede imaginarse algo más insano?

Ese es el problema de trabajar mucho sin reflexionar sobre la dirección que se está tomando. Un poco de teleología no les caería mal.

Incluso podríamos aplicar sus conceptos sobre causalidad – concepto tan caro a los pensadores de la administración – para encontrar algo de luz en estos días tan oscuros para la inteligencia colectiva. Cito al inglés Russell nuevamente:

En el más amplio y correcto sentido de la palabra, una actividad es "útil" cuando tiene buenos resultados. Y estos resultados deben ser "buenos" en un sentido diferente de meramente "útiles", o sino no tenemos una verdadera definición. No podemos decir que una actividad útil es una que tiene resultados útiles. La esencia de lo que es "útil" es que permite algún resultado que no es meramente "útil". Algunas veces una larga cadena de resultados es necesaria antes de ser alcanzado el resultado final, que puede ser llamado simplemente "bueno". Un arado es útil porque rompe la tierra. Pero el romper la tierra no es bueno por sí mismo, sino que es útil porque permite sembrar las semillas. Esto es útil porque se producen granos, lo cual es útil porque se produce pan, lo que es útil porque preserva la vida. Pero la vida debe ser capaz de tener un valor intrínseco: si la vida fuera útil meramente como medio para producir otra vida, no sería útil en absoluto. La vida debe ser buena o mala de acuerdo a las circunstancias, puede por lo tanto ser útil también, cuando es un medio para alcanzar la buena vida. En algún momento debemos ir más allá de la cadena de sucesivas utilidades y encontrar un gancho en donde la cadena pueda colgar, sino, no existiría una real utilidad en ningún eslabón de la cadena.


¿De qué les sirve ser tan eficientes, si no lo pueden aprovechar?


Raúl Ruiz Rodríguez
19.11.2005

jueves, octubre 26, 2006

Una pregunta...

¿Alguien, quien chicha sea, recuerda si en algún momento de su vida ha dejado de haber alguna guerra en cualquiera parte del mundo…?

martes, octubre 24, 2006

hEPÍSTOLAS INGENIERILES

Primer escrito de lo que espero sea una larga serie.


Nos vemos, Raúl.




LOS INGENIEROS SON SIMPLES HERRAMIENTAS


Léase este pasaje del libro de Peter Checkland, La Metodología de los Sistemas Suaves en acción:


Cuando se establece una necesidad, comienza lo que imaginamos es la ingeniería; y la tarea del ingeniero consiste en proporcionar algo que satisfaga esa necesidad, ya sea bajo la forma de un objeto físico o un procedimiento, o ambos.

…Sin embargo, observemos el estatus de la contribución del ingeniero. Se trata de una actividad "orientada al cómo"; responde a la pregunta ¿Cómo se puede satisfacer esta necesidad? El qué o cuál es la necesidad ya ha sido definido.

…Fue necesario un amplio enfoque para examinar situaciones problemas en una forma que condujese a decisiones sobre la acción tanto en el nivel de "qué" como en el del "cómo". La solución…fue un sistema de indagación.

En forma provisional podríamos convenir que la política vendría a ser "la ciencia del qué", mientras que la ingeniería, "la ciencia del cómo", el cómo lograr algo en forma eficiente y en el tiempo proyectado. Pero los objetivos ya han sido dictados por los políticos.

Por supuesto que la política también incluye los negocios y negociados, componendas y corrupciones. Por sobre todo, la política es la "ciencia del poder". Eso es innegable. Mi intención con este breve escrito es introducir un nuevo concepto dentro de lo que todos entendemos por política.

Raúl



............CONTESTACIÓN

Raúl, respecto a tu posición acerca de la política, comprendo que te afecten los porqués, y que reduzcas la participación de los ingenieros a "solucionadores de problemas ya planteados" por los políticos.

El hecho de que la política hoy en día se entienda como "la ciencia del poder", no nos debe hacer olvidar lo que la política debiera ser: "la ciencia de servir". ¿Y, a quién? al demos.

Si mal no recuerdo, Platón definía a la política como "el arte de gobernar", lo cual marca una diferencia con el poder.

El poder sería una de las bases del gobierno, las otras serían la ideología y la educación.

El punto de que los ingenieros no piensan no lo discuto,
Y no lo hacen porque son incultos,
lo cual también es atribuible a los políticos y otros profesionales en general.
Una visión holística, antes llamada enciclopedista, es vital. Por desgracia, son tantas las cosas por aprender que hay que empezar desde temprano, por ello es importante la educación.

Pregunto: ¿Cuántos libros ha leído un egresado de la secundaria, en promedio?
¿Cuántos libros ha leído un universitario egresado, promedio? ¿Y, cuántos de éstos son, digamos, relevantes?

El problema es que no hay nadie que se preocupe por difundir una visión amplia que comprenda los porqués.
Y los ingenieros de sistemas, y los sistémicos, rara vez los tienen.

Yo no le achacaría la deuda sólo a los ingenieros, todos los profesionales estamos en deuda.
Por cierto, el intelectual de la reconstrucción nacional, Manuel González Prada, era ingeniero.


Jolí

viernes, octubre 20, 2006

CUENTO AJENO

por jolí


La historia que voy a contar no es mía, pero me hubiera gustado ser su autor, es una historia muy vieja, pero buena, muy buena, es un clásico... es un cuento tan clásico que me sorprende que haya personas que aún no lo conozcan. Para ellos escribo, para los que no conocen y, para los que conocen, escribiré otro día, en que haya más tiempo y el día esté más nublado.

Y empieza así:


Hace años en un lugar lejano vivió Yan, un hombre simple, trabajador y honrado, de los que, según se sabe, ya no deben existir. Yan en toda su vida sólo había realizado una hazaña: casarse con Sor, la mujer más hermosa —o la menos fea, que en los adjetivos de los cuentos no se debe creer— de aquel lugar; la cual, por lo que dicen los que saben de cuentos, fue la dama más codiciada entre todos los jóvenes de su edad a los que ella no escogió, pues ella: Sor, decidió quedarse con uno de esos hombres que no prosperan, un pobre y triste hombre honrado, mayor que ella: Yan.

Cuenta la historia que el político del pueblo: Yin, deseaba a Sor. Soñaba y se masturbaba pensando en ella. Como Yin no era pobre ni honrado, estaba acostumbrado a encapricharse y obtener lo que quería con una efectividad de, digamos, el 30%, que no es poco. Y así, Yin llenó de deudas a Yan —he aquí el vacío de la historia porque si Yan era pobre y honrado no tenía vicios, pero, como ser pobre y honrado es un vicio no decidí preguntar más, además, como se verá, este hecho no es trascendente en la historia, solo lo comento porque así me lo contaron y, como no es mi cuento, debo respetar al autor; ética entre escritores que le dicen—, y entonces Yan, quizá por las preocupaciones o quizá porque era escaso de pasión, dejó de ser cariñoso con Sor. Y a Sor, eso le encantaba.

Un día, Yin no soportó su pasión y, acompañado de un ejército de asesinos —entiéndase policías—, fue a las casa de los esposos y, frente a la puerta, amenazó con quemar la casa si Sor no le era entregada.

La pareja se tomó las manos. Sabían que Yin cumpliría su amenaza. Mirándose, Sor le dijo a Yan: “¡Prefiero morir a ser de otro que no seas tú, Vamos a morir juntos!”, estaba decidida. A lo cual Yan, emocionado, contestó: “¡Sí, vamos!”.

Entonces, escuchando las amenazas de Yin y de sus hombres, la pareja subió al techo, a la parte más alta. Allí, Sor se arrojó al vacío.
Yan no se arrojó, tuvo miedo. Y es por él que la historia de Sor llegó hasta nosotros. Y, sí no la sabías, ya la conoces.

miércoles, octubre 11, 2006

Wislawa Szymborska; No sé cómo no es conocida por estos lares... 3 poemas 3, de Wislawa




VIETNAM

Mujer, ¿cómo te llamas? -No sé.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? -No sé.
¿Por qué cavaste esta madriguera? -No sé.
¿Desde cuándo te escondes? -No sé.
¿Por qué me mordiste el dedo cordial? -No sé.
¿Sabes que no te vamos a hacer nada? -No sé.
¿A favor de quién estás? -No sé.
Estamos en guerra, tienes que elegir. -No sé.
¿Existe todavía tu aldea? -No sé.
¿Éstos son tus hijos? -Sí.

De "Mil alegrías -Un encanto-" 1967

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PARÁBOLA

Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella.
Había en la botella un papel,
y en el papel estas palabras: "¡Socorro!, estoy aquí.
El océano me arrojó a una isla desierta.
Estoy en la orilla y espero ayuda.
¡Dense prisa. Estoy aquí!"

-No tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde.
La botella pudo haber flotado mucho tiempo,
dijo el pescador primero.
-Y el lugar no está indicado.
Ni siquiera se sabe en qué océano,
dijo el pescador segundo.

-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos.
La isla "Aquí" está en todos lados,
dijo el pescador tercero.
El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio.
Las verdades generales tienen ese problema.

De "Sal" 1962

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La mujer de Lot


Dicen que miró hacia atrás por curiosidad.
Pero yo podría haber tenido otras razones aparte de la curiosidad.
Miré hacia atrás por pena de una fuente de plata.
Por distracción mientras me ataba el cordón de mi sandalia.
Para evitar seguir mirando el justo cuello
de Lot, mi esposo.
Por una repentina certidumbre de que si yo hubiera muerto
él ni siquiera habría atenuado su marcha.
Por la desobediencia de los humildes.
Alerta a la persecución.
Repentinamente serena, esperanzada de que Dios hubiera cambiado de parecer.
Nuestras dos hijas ya estaban casi en la cima de la colina.
Sentí la ancianidad dentro de mí. Lejanía.
La futilidad de nuestro vagar. Somnolencia.
Miré hacia atrás mientras dejaba mi atado en el suelo.
Miré hacia atrás por miedo de dónde poner a continuación mi pie.
En mi camino aparecieron serpientes,
arañas, ratas de campo y buitres jóvenes.
Entonces no había justos ni malvados -simplemente todas las criaturas vivientes
reptaban y saltaban en medio de un pánico común.
Miré hacia atrás por soledad.
Por vergüenza de que estaba huyendo.
Por un deseo de gritar, de volver.
Justo cuando una súbita ráfaga de viento
me deshizo el peinado y me levantó mis vestidos.
Tuve la impresión de que lo estaban viendo todo desde las murallas de Sodoma
y estallaban en risas sonoras de vez en cuando.
Miré hacia atrás por rabia
para gozar de su gran ruina
miré hacia atrás por todas las razones que he mencionado.
Miré hacia atrás a pesar de mí misma.
Fue sólo una roca que se desprendió, resonando bajo los pies.
Una repentina grieta que cortó mi camino.
Al borde un hámster correteó parado en sus patas traseras.
Fue entonces que miramos los dos hacia atrás.
No, no. Yo seguí corriendo,
repté y gateé hacia arriba,
hasta que la oscuridad me aplastó desde el cielo,
y con ella, grava ardiente y pájaros muertos.
Por falta de aliento me balanceaba repetidamente.
Si alguien me hubiera visto podría haber pensado que estaba bailando.
No se descarta que mis ojos hayan estado abiertos.
Podría ser que siento mi cara vuelta hacia la ciudad.

(1976)

martes, octubre 03, 2006

SOBRE TÚES Y YOES

SOBRE TÚES Y YOES
…las escasas probabilidades de ser uno mismo
por joli


Saludos cordiales, Señor(a), Señorita(o), Estudiante(a) o Trabajador(a). Quien esté al frente, ya sea de una pantalla o de un papel, leyendo, ¡Prepárese!, He de exponer un tema delicado y requiero de su total atención, Si está usted listo(a) empecemos, si no, vaya por allí a ver otros asuntos y vuelva más tarde, yo no voy a molestarme, y el editor de esta revista, tampoco. Escribí este ensayículo porque la mundialización brinda fisuras para la libre expresión, porque me había comprometido a hacerlo, y porque se me hizo tarde para ir a ver Star Wars; Sé, que al revisar el subtítulo de este artículo, no faltará un lector mordaz que proclame la incapacidad de ser uno mismo, “Todos estamos definidos por la opinión que los demás tienen de nosotros”, dirá, y concluirá sonriente que “Nadie puede ser independiente porque nadie es alguien por sí mismo”, Para él, todos somos unos pobres y tristes tozudos hasta que alguien afirme o pruebe lo contrario, y quizá no le falte razón: ‘a quien le quede ese guante…’; No obstante, puesto que no escribo sólo para él, ignoraré a este primer crítico y manifestaré, sin más, mi punto de vista. Ahora bien, conversemos, pero hagámoslo de manera amical, de primera a segunda persona, de yo a tú, Pensemos en la conocida falacia verbal: “yo soy tú y tú eres yo” y recordemos que cualquiera puede ser yo —yo pueden ser las iniciales de Yuri Orozco, autor del artículo, yo puede ser un escritor o un grupo de ellos, quién sabe y yo seas tú que escribiste estas líneas hace años y lo has olvidado— y cualquiera puede ser tú —tú puedes ser tú que ahora lees, o tú puede ser el amigo al cual le enviarás este artículo—. Como en el viejo juego de palabras, aparece una falacia ante el silogismo: “Si yo soy tú y tú eres yo… ¿quién rayos soy yo, quién diablos eres tú?”. Y es sobre estas interrogantes, que trata la magnífica disertación que está ante tus ojos.

Las creencias cambian según las sociedades, las culturas y las clases dirigentes. Así, por ejemplo, antes un ingeniero era entendido como alguien que solucionaba problemas técnicos y semicientíficos, luego, como una persona capaz de mover el aparato productivo de un país, posteriormente, como un administrador eficiente de recursos y, hoy en día, cualquier hijo de vecino que no sepa lo qué es la ingeniería, puede recibirse de ingeniero. Para el caso que nos ocupa, debo anotar que la consciencia ideal de uno mismo —lo que yo debo ser— también ha cambiado: para los románticos era el individuo, el hombre apasionado que se deja arrastrar por sus impulsos e ideales: un Werther; para los modernistas, el yo ideal era aquél que apoyándose en la razón dominaba sus emociones y sentimientos: un superhombre; para los postmodernistas, lo ideal es ser el tipo simpático que les cae bien a todos y actúa apropiadamente en las diferentes situaciones de la vida cotidiana, él es un sujeto que trabaja y se divierte como un animal. Especial consideración merecen las verdades sociales que los sectores dominantes fueron estableciendo para legitimar su poder, verbigracia, que el esclavo ideal debía ser negro (porque Dios lo había bendecido con una capacidad asombrosa para trabajar bajo el sol, feliz), que el cristiano perfecto debía ser sumiso y orgulloso de su pobreza (porque sufriendo y siendo pobre en la tierra, sería feliz y rico en el cielo), que lo foráneo es mejor que lo autóctono (sobretodo si es occidental porque llevará al progreso, y porque lo vernacular es retrógrado), que el cine estadounidense que se expone en las carteleras es bueno (y que el Oscar es un referente del cine de calidad)… Por desgracia, por razones de espacio, hemos decidido dejar estas cuestiones en el disco duro de nuestra extensísima producción.

Las razones filosoficoides no aparecen sólo para complicarnos la vida, por lo demás, raras veces son difíciles entender; Ocurre que a las personas no les gusta pensar, eso las cansa, está pasado de moda y no da caché, De tanto no comer uno se vuelve metafísico, Cervantes lo sabía, al igual que cualquier ciudadano sin trabajo, Para pensar se necesita tiempo y soledad, dos cosas a las que el hombre común teme. A quienes hemos perdido el tren de la simpleza —que es lo más cerca que se puede estar de la felicidad—, sólo la respuesta a los porqués nos puede dar cierto sentido a la vida, claro, sin olvidar que comprender no es lo importante sino saber. Los teóricos postulan que nos hemos vuelto multifrénicos; o sea, somos esquizofrénicos que, para la sociedad, estamos sanos; No olvidemos que es la sociedad la que decide quién está sano y quién enfermo, qué es bueno y qué malo, cuándo algo es verdad y cuándo mentira; ejemplos de esto serían la cacosmia, el enamoramiento (que para la sociedad griega era una enfermedad), la monogamia (que parece no ser lo natural en el hombre), el aprismo (que en sus inicios se consideraba subversivo); lo cual nos sugiere, en forma sucinta, lo voluble de los criterios sociales —y hace comprensible que en 1990 Alan García fuera un hijo de puta y en el 2001 el candidato de la juventud (y de los hijos de puta)—. De tal suerte, un multifrénico es un tipo que adopta diversas personalidades según sus interrelaciones; así, él puede ser un dictador con sus subordinados, un cursi con su secretaria, un intelectual con un amigo desconocido del chat, un rebelde sin causa por la noche, un tipo serio en su reunión de los sábados, un religioso practicante con su familia, un ateo declarado con sus amigos de la chingana... El multifrénico no es un hipócrita, su comportamiento depende de su interlocutor, su vida es rápida, conoce y está en contacto con multitud de gentes todo el tiempo: en la calle, en la combi, en el trabajo, a través de la TV, etc. Su conflicto reside en que ser muchas personas, en el fondo es no ser nadie; lo recomendable para él —según la lógica de los psicólogos— es adoptar la personalidad de paciente e ir con un doctor que adopte el papel de terapeuta.

Llevando lo anterior al plano casero, y extendiendo los límites del yo desde lo individual hasta lo social, ¿Es posible establecer un yo colectivo, común a todos los peruanos? No quiero desarrollar aquí esta pregunta, no es el tema, el texto prestaba la ocasión y no quería dejar de formularla, pido pues disculpas a quienes tengan una respuesta y a quienes se hayan preguntado antes lo mismo, se me escapó la pluma, cometí un desliz. Entonces, y recapitulando, si enunciamos el problema del yo frontalmente, en un tono más acorde con la materia que nos convoca, diremos que la cuestión es dónde y cuándo soy yo. Si las respuestas no son ‘en cualquier parte’ y ‘siempre’ no es para alarmarse, simplemente diremos que somos normales, que estamos sanos. En los días que corren querer ser uno mismo ‘siempre’ es anómalo, todo nos motiva a ser alguien diferente para cada tú —o para cada grupo de túes—; Aunque nos estresemos por actuar bajo la imagen que queremos vender a los demás hay que ser siempre originales y llamativos, sería triste quedarnos solos en el aparador. Hogaño, mientras los gurúes declaran el ‘Fin de la Historia’, debemos reinventar los mismos conceptos a cada momento para dotar de sorpresa a nuestras vidas, les ponemos nombres extraños y les agregamos el adjetivo de ‘novedad’ para autoconvencernos de que mañana será diferente, de que nuestra manera de vivir es productiva y de que somos afortunados; el mercado siempre tiene algo qué ofrecer, y nosotros no debemos escapar de sus engranajes, alejarse de él es peligroso, es probable que fuera de él no haya nada más. Hemos recorrido un bucle y regresado al principio: ¿Cómo optar por ser uno mismo si uno rara vez sabe qué quiere ser?, ¿Cómo reconocernos de manera subjetiva si todo lo hemos vuelto objetivo? Le hemos puesto números —y precios— a la personalidad, a la inteligencia, a la educación, a la orientación vocacional, nos definimos por tests, y los tests revelan que tú eres amigable, que yo soy un genio, y que aquél que nos mira y se sonríe puede ser un homosexual.

Al llegar a este punto casi se me acaba el guión, y poco o nada he dicho acerca de la posibilidad de ser uno mismo; podría realizar una maniobra desleal y declarar —como los estructuralistas— que mi propósito es imposible porque nos comunicamos basándonos en convenciones aceptadas de antemano, entonces, como el término ser uno mismo no figura en nuestro diccionario de convenciones, hemos perdido el tiempo porque entendemos las palabras pero no lo que en conjunto quieren decir; habría que esperar hasta que todos convengamos en un mismo significado para ser uno mismo, y buenas noches los pastores; Mas no haré tal, no estaría bien después de haberte hecho leer hasta aquí. Tampoco voy a ignorar el hecho de que yo soy una persona diferente para cada tú y que hay tantos jolis como personas que me conocen (soy un joli para raúl, otro para emilio, otro para guido y otro para mí mismo), pues hablaré de ser uno mismo no desde la perspectiva tradicional que sitúa a los modelos a seguir como externos a nuestra mismidad sino desde uno mismo, y valga la redundancia. Por tanto, que cada uno decida qué, quién y cómo quiere ser siempre, lo que sea que eso signifique para él.
Ya que estamos en el terreno de lo particular, hablaré de una experiencia cercana a mi vida, así, se me viene a la mente la imagen de mi abuelo, un carpintero que hacía muebles, juguetes, puertas, ventanas y, si se daba el caso, ataúdes; siempre que recuerdo que mi abuelo y su hermano hicieron, juntos, los cajones de sus pequeños hijos fallecidos, me invade cierta adhesión y respeto. Digo esto porque dudo, que en condiciones normales, un carpintero decida especializarse en hacer cajones de muerto para vivir —resignándose con esto a no ver nunca a un cliente feliz, y a verse a sí mismo como un agente funerario: un gallinazo—, Creo que una decisión como esa responde a otras intenciones, a una visión distorsionada del mundo, La consigna es yo soy yo, tú eres tú, y tú y él, son buenos para vender algo, aunque para eso los clientes tengan que morirse; cualquier carpintero puede hacer un precioso cajón por encargo, y al hacerlo no tiene por qué dejar de sentirse él mismo: un carpintero, tener algo de sí que ofrecer, ser él mismo en el día y en la noche, ser un, qué se yo, …un creativo, creativo en el trabajo, en la casa, en la cama con su pareja, en la playa con sus hijos, en los días de fiesta, y en los días de muerte.

El poeta dijo, antes de empezar con su discurso: Padre de la nada, Que estás en la nada, Vuelve a nosotros tu reino de nada; No recuerdo bien el sentido del texto, pero nunca olvidé este epígrafe, y es que dios nada tiene que darnos, con existir hace bastante (si es que existe). No se confunda esto con una declaración nietzcheana, no diré que dios ha muerto ¿cómo podría morir si no ha nacido? No hay dios ni nada que, fuera de mí, justifique mi vida. Sólo soy yo, y yo soy todos los hombres, y mi cerebro tiene el mismo diseño que tuvieron los que fueron y ya no están. Mis pensamientos están moldeados por las memes del primer pintor: el rupestre, y del último, del inventor de la rueda y del diseñador del fusil, de aquéllos que idearon a Jesucristo y de Sócrates, de Beethoven y de Jobim, de Olaya y de Cáceres, de Vallejo y de mi abuelo... Unos son y otros están, y yo quiero ser, que se cumpla en mí —como se cumplió con otros— lo que la Biblia profetizó: “Cielo y Tierra pasarán mas sus palabras [y sus obras] no pasarán”, vaya pretensión, No es sencillo, pero qué cosa que valga la pena lo es; No es imposible ir por el mundo recitando que: sé pensar, sé esperar, sé ayunar, agregando que sé amar, para no dar tantas vueltas como Sidharta.

Al final, todo se trata del intento de ser uno mismo, yo y tú, y de la capacidad para vernos en las terceras personas. Pues, en realidad, las terceras personas no existen, son sofismas del lenguaje; sólo estamos tú y yo, y si lo aceptamos, quizá algún día decir que tú eres yo y yo soy tú no sea una falacia. Que el cielo exista aunque nuestro lugar sea el infierno, me dictó Borges sentado sobre la mesa, ¡Y, cómo podría yo disentir!

viernes, setiembre 22, 2006

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EL MUNDO DE UN CABALLERO
un diálogo con Miguel Grau

por Jolí


Esta entrevista la realicé en el Presbítero Maestro, sentado en una losa de la Cripta de los Héroes, ése era un lugar que reservaba para mis travesuras hasta que una voz de timbre femenino me pidió que no las hiciera más; dudé al principio pero luego de un rato me convencí: la voz venía desde el nicho de Miguel Grau. Me acerqué con respeto, Grau estaba parado sobre su lápida, altivo, le pregunté si necesitaba algo, me dijo que tenía sed, puse con cuidado un platito en su mano y un vaso de pisco que celebró con gusto. “¿Es cierto que la Inca Kola ya no es peruana?”, me preguntó, le contesté dándole algunos detalles acerca de la venta de sus acciones, “Qué triste fin para el último inca”, comentó. No podía dejar pasar esa oportunidad y empecé a conversar con el héroe. He aquí un extracto de dicho diálogo.


Don Miguel, ¿Por qué si Ud. era el hombre más capaz de la Marina Peruana no le dieron a comandar la Independencia? Vea Ud. caballero, en primer lugar, porque yo tenía amplia experiencia pilotando el Huáscar: lo tuve a mi mando desde 1867 hasta 1876. En segundo lugar, porque en 1879 yo era diputado por Paita, por eso, cuando se avino la guerra y la patria demandó de mis caballerosos servicios, yo andaba alejado de la armada. Y, en tercer lugar, yo no era el más competente ni el más experimentado de la Marina Peruana de ese momento. Yo siempre manifesté que la escuadra peruana y la ‘Independencia’ debieron estar bajo las ordenes del Contralmirante Lizardo Montero.

¿Y por qué no se la dieron? No sé cómo explicárselo, en mis tiempos llamábamos ‘gancho’ al conocido con ciertas influencias que uno utilizaba cuando necesitaba un empleo o un favor ¿Me comprende? Demasiado bien Almirante, No me diga Almirante que sólo soy un simple Contralmirante que sirvió a su patria, ¿Y quién tuvo el honor de ser su primer ‘gancho’? ¡Qué ha dicho Usted! —se sobresaltó el héroe— Yo nunca tuve uno, yo me gané cada galón desde abajo, cuando ingresé a la plana mayor mi hoja de vida en el mar ya tenía varios pliegos. Discúlpeme Capitán, es que en los días que corren, para quién no tiene ‘vara’ conseguir trabajo es más difícil que matar hormigas con un cañón —Grau se sonrió antes de replicar—: No me diga Capitán que soy Contralmirante. Su manera de cavilar es comprensible... ¡Qué desgracia que sobre el Huáscar muchas balas pasaron hiriendo a tantos valientes, habiendo tantos mentecatos que…! —pensó en voz baja mirándome, mas no terminó la frase, luego prosiguió—: …Y pensar que ni siquiera se dignaron a darle la ‘Independencia’ al Vicealmirante Manuel Villavisencio que era, con mucho, mejor que More, Villavisencio tuvo que conformarse con la Corbeta Unión. ¡Y menos mal para el Perú que la aceptó!

O sea que por un ‘gancho’ no fue Lizardo Montero la cabeza de la armada peruana Es triste, pero es la verdad. Sepa Ud. que aquellos días no eran como aquestos; entonces, cuando uno tomaba una posición lo hacía con el corazón y las armas, la palabra de las personas tenía valor y los que caían derrotados nunca olvidaban a quienes los habían subyugado. Así, yo me fajé por el retorno del Perú a la democracia luchando contra la insurrección de los hermanos Gutiérrez que, en 1872 dieron muerte al presidente Balta; a raíz de eso llegó Manuel Pardo a palacio ese mismo año, él fue el gestor de la Alianza con Bolivia. Antes de eso, Montero había apoyado la revolución de José Balta que, desde el Norte, derrocó en 1867 al dictador que había prometido tecnología, trabajo y honradez: Prado. Y, ¿quién fue el mandatario peruano desde 1876 hasta 1879? …Pues, Marianito Prado, Exacto, y este señor no quería, bajo ningún concepto, darle oportunidad de lucimiento o ascenso a los oficiales que se habían revelado contra él.

O sea que Ud. fue hombre de confianza de Pardo… Sí, lo fui, y a mucha honra, pero eso no recayó ni en títulos, ni en dinero, ni en grados, a lo más me envolvió de cierta invulnerabilidad política.

¿Qué, Pardo no lo envió a ninguna comisión representativa, a Europa quizá…? Verá que sí, pero más bien fue al contrario. Quizá Ud. sepa que en 1866 Perú tenía la flota más poderosa del Pacífico Sur, ese año las naves españolas que habían destrozado Valparaíso no pudieron tomar el Callao; desgraciadamente, muchos de los cañoneros y combatientes del Real Felipe de ese entonces fueron chilenos que decían haber venido para ayudarnos contra España, ellos, después de la victoria se quedaron en Perú, espías, eso es lo que fueron. El poderío marítimo peruano se acabó en 1871, que es cuando Chile inicia su carrera armamentista; al ver esto, Balta decide hacer lo mismo en 1872, pero, como lo asesinaron, no pudo concretar su deseo. Cuando Pardo recibe la banda presidencial intentó concretar la adquisición de armamento bélico, pero el Congreso ya no aprobaba la compra de maquinaria de guerra: el Perú, país amante de la paz, no quería endeudarse. Chile, a pesar de que su economía estaba peor que la nuestra, empeñó hasta la camisa de Margarita. Esto, que Ud. ya debe saber, se lo recuerdo para decirle que la comisión de viaje que me fue encomendada por Pardo fue, justamente, a Chile, para hacer cuenta de su fuerza marítima. Y fui hasta Valparaíso a encontrarme con suspicacias y dobles intenciones, allí hilvané cabos, hablé con quienes debía, y le reporté a Pardo en 1873 lo que ya era un secreto a gritos: Que Chile quería arrebatarle su litoral a Bolivia.

¿Y esa fue su única comisión…? Cosas raras que tiene la vida, en 1877, en pleno régimen de Prado, se me encomendó ir nuevamente a Chile para ver sus acorazados. Hice de ellos un informe detallado, pero nadie en el Congreso les dio importancia.

Eso siempre pasa en el Congreso… Su merced no se equivoca, siempre llegan a éste quienes no deben. Infortunadamente, los que deben, nunca han hecho los suficientes esfuerzos por llegar: o se contentan con la mera crítica o se mueren. ¿Se mueren Don Miguel? ¡Acaso cree Ud. qué no? Se mueren, y sin la menor consideración, ahí tiene a José Gálvez, adalid de la libertad, ideólogo y poseedor de una hoja de ruta para el Perú, voló en pedazos el 2 de Mayo de 1866. También murieron sin consideración los jóvenes pensantes que pudieron haber cambiado la historia del país, la Guerra con Chile los sacrificó. Se tardan siglos en tener una élite pensante nacionalista, y el Congreso hizo que se perdiera.

Cambiando de tema ¿es cierto lo que dicen en los colegios acerca de que Ud. murió diciendo ¡Au!? —Miguel Grau, mirándome con rostro adusto, respondió irritado—: Si no fuera por mi honorable condición y porque usted es un lechugino, cogería mi sable y lo expulsaría de este panteón por pedacitos. Sin embargo, las reglas de las cortesía me obligan a escuchar a mi interlocutor, así que si tiene otra pregunta, hágala, si no, retírese y vaya vuesamerced con Dios.

Me azoré un poco, no pensé que Grau se pudiera molestar así, pedí las disculpas del caso y en tono respetuoso pregunté: ¿Contralmirante, le place que lo recuerden como el ‘Caballero de los Mares’? La verdad, no me desagrada, aunque hubiera preferido otro epíteto más acorde con la fiereza y pericia que caracterizaron a este hidalgo marino, me hubiera gustado más ‘El lobo de los Mares’, o ‘El tiburón de los Mares’, quizá hasta ‘El Tigre de los Mares’; lo que no hubiera podido sobrellevar es que me recordaran como ‘El sireno de los Mares’. Como que ser ‘El Caballero de los Mares’ imprime a mi persona cierta delicadeza que, en la Guerra, no es precisamente la mejor de las cualidades.

Entiendo su punto de vista, sin embargo, se le recuerda así porque cuando Ud. iba al combate parecía que no iba a pelear sino a hacer una demostración de cortesía y buenas maneras. Estimado caballero —me dijo en tono suave y acariciándose la barba—, en la guerra no hay buenos ni malos, todos son malos. Muchos mueren sin saber por qué, defendiendo intereses espurios, y los intereses chilenos eran espurios. Cualquier cobarde se vuelve valiente matando a los vencidos, aunque a veces éstos no supieran para qué luchan. Por eso, cuando yo regresaba de altamar, me confesaba dos veces: una por los inocentes que habían muerto y otra por los culpables a los que no pude privar del hálito vital.

¿No cree Ud. que su caballerosidad guarde relación con la supuesta hidalguía española de la que nuestra aristocracia se creía heredera? Ese tema bien puede discutirlo con González Prada, él reposa a unos trece mausoleos de aquí, si acaso logra distraerlo de la anarquista muerte, puede que le conteste. Este servidor no cree, sin embargo, que la causa de mi nobleza pase por allí, creo más bien que mi grandeza es puesta en relieve por contraste con la vileza chilena, y es que Chile no nació para grandezas.

A ver, a ver, explíqueme eso… Muy bien mi estimado, ¿Ha escuchado Ud. hablar de un chileno eximio? …Me parece que sí, creo… Neruda, Bueno, bueno, Neruda puede deleitar a cualquier jovenzuelo que tenga pasiones débiles por decir lo menos, el que es débil en el amor lo es en sus convicciones, y Neruda siempre fue débil, es evidente que para los débiles resulta divertido e interesante, pero eso señor mío dista mucho de la grandeza …Ellos también recuerdan a un tal Pratt… Aquél, menos, si dicho señor es un héroe es porque yo lo permití, o cree Ud. que a un oficial notable lo iban a mandar a comandar una nave de tercera y vieja. Ningún chileno era suficiente hombre para saberse parar sobre el Huáscar, en él murieron Pratt en Iquique (y sépase Ud. que si ese combate no hubiera sido favorable a Chile, al que mató a los hombres de la ‘Independencia’ lo hubieran fusilado por desertar en pleno combate) y el torpe de Thomson en Arica. …¿Y no cree Ud., que Linch…? Por favor, ¿Quién puede enorgullecerse de matar a un indio que no sabe que está en guerra, de espaldas? ¿Un profesor de historia chileno, un nazi, un Pinochet acaso? Los chilenos no se han enterado de que la Guerra del Pacífico la ganó Inglaterra, cómo estarán de engañados que hasta tienen que prohibir sus propios libros de Historia.

…Pero Don Miguel, ¿Dónde queda la cultura chilena?… ¿Cuál?, Se creerán que el cóndor es suyo y que ellos son los únicos dueños de los Andes, y llenarán sus peluquerías y burdeles de condoritos; dirán que el pisco también es suyo, y que la papa nació en Chile, y se lo creerán. Negarán que Gabriela Mistral es desabrida y que Isabel Allende es una calabaza; preste oídos a su música, los Inti Illimani parecen peruanos, los Quilapayun, bolivianos; su protesta sin dictadura es vomitiva: el tono amanerado de Alberto Plaza y ‘Los Prisioneros’ que sin un militar frente a ellos no saben qué componer. Pobres vecinillos del Sur, el socialismo no los volvió latinoamericanos y el capitalismo no los volverá norteamericanos. Los chilenos nacieron sin esencia, no tienen chispa, son traicioneros, innobles, sosos, reitero, sin grandeza. Hasta sus mujeres tienen los senos escasos, si busca mujeres o buenos escritores hacia el Sur, vaya a Buenos Aires, jamás a Santiago.

Después de oírlo le pregunté sonriente: ¿Contralmirante, es verdad que de su nave se cayó cierta vez un periodista? —Él me miró callado y pensativo, demoró un poco antes de responder—: No lo recuerdo bien, algunas veces pienso que fue un sueño pues contemplo la figura de un hombre flaco que finge no oírme cuando le prohibo salir a cubierta y luego desaparece, cada cierto tiempo escucho la voz de un tal Cucalón que me pide que lo recoja mientras el Huáscar está huyendo a toda velocidad, es probable, a veces la muerte borra los recuerdos negativos, creo que esa es la finalidad del purgatorio.

Su mirada se había tornado melancólica, por eso intervine: Capitán, ya no recuerde eso, más bien, dígame ¿qué concepto tiene del Perú? Joven, no olvide que soy Contralmirante —me aclaró el marino. Luego, enmudeciendo un momento, concluyó que—: El Perú tiene pocos peruanos, pero los que tiene, justifican la existencia de 28 millones de estultos, ahí quedamos Vallejo, Robles, Cáceres, Chabuca, entre otros, para la galería de peruanos que reivindican al Perú.

¿Y, qué problemas le encuentra al Perú? Muchos, pero sólo le mencionaré uno: No creemos en nosotros, le negamos la confianza a nuestros compatriotos, esperamos que la solución de nuestros problemas venga desde fuera. Percibo cierto rencor en sus palabras, Contralmirante, Es posible, pero no es sólo eso. Ud. conoce al Perú, todo allí está de cabeza, siendo conscientes de esto, no sorprende que le hayamos declarado alguna vez la Guerra a Estados Unidos o a Alemania. Saco esto a colación porque después del 2 de Mayo de 1866, el Perú, envanecido, decidió enviar sus naves a las Filipinas para abatir a España. Decidido esto ¿Quién cree Ud. que iba a comandar a la escuadra peruana? No sé, Montero, supongo, Pues se equivoca de proa a popa señor, contrataron a un estadounidense de nombre Tucker para que la dirija, cómo si nosotros estuviéramos pintados ¿Y Ud. qué hizo? No sólo yo, toda la oficialidad se presentó ante Tucker y con respeto le expresamos que no lo reconocíamos como nuestro superior ¿Tucker, entonces, se fue? Qué se iba ése a ir si la paga era muy buena. Él se quedó, pero nosotros mantuvimos nuestra postura; todos queríamos contender, pero ninguno estaba dispuesto a morir bajo las órdenes de un ‘green go’ desconocido. ¿Y qué pasó al final? Pasó que Perú no fue a las Filipinas, que Tucker perdió dinero, y que nosotros fuimos considerados desertores, pasando por ello muchos días en el calabozo, por poco y nos dan la pena capital. Sin embargo, es obvio que los absolvieron… Sí, y al hacerse el caso del dominio público gozamos de cierta popularidad que nos hizo enemigos, sin nosotros saberlo, de ciertos sectores políticos que querían perjudicar nuestros nombres, aunque ello significara perjudicar a la patria.

Don Miguel, Ud. es tenido en más valor en Bolivia que en Perú, allá se le considera Almirante, acá Ud. es un simple Contralmirante ¿Qué opinión le merece este hecho? No me sorprende, los bolivianos me rindieron honores no sólo muerto, también me los dieron en vida. El pueblo de Chuquisaca me homenajeó de forma grandiosa, igual lo iba a hacer Cochabamba, pero Angamos no lo permitió. Mi almirantazgo en Bolivia se dispuso en 1966, y fui proclamado, por Ley, ‘Héroe Nacional Boliviano’ en 1989. A Bolivia sólo le falta mar, que todo lo demás ya lo tiene, aparte de naves, claro está.

Contralmirante, ¿Ud. siempre supo que iba a morir, verdad? Sí, y sabía también que todo el Perú me prefería muerto a volver al Callao sin el Huáscar. Prado también lo sabía, y todo su entorno, ellos me echaban 2 meses de vida como máximo, yo conseguí vivir más de 5, consideraban mi suerte echada y que cualquier gasto en favor del Huáscar era improductivo, por eso mi nave usaba carbón de mala calidad y su provisión de municiones era de segunda categoría, mi flota andaba con uniformes viejos y, cuando peleó en Angamos, llevaba 4 meses sin recibir sueldo, la falla del Huáscar en Angamos se debió a que no había recibido el mantenimiento adecuado. Cuando un hombre tiene que morir, muere, y yo tenía que morir. Hay días en que pienso que cumplir con mi deber fue como suicidarme y me siento culpable, otros días creo que la única que justifica la vida de los hombres es la muerte, y me siento héroe…

El marino se ensimismó, yo no quería deprimirlo, y le hice la última pregunta: ¿Qué consejo daría a los jóvenes peruanos? Pues, el más lógico: Les diría que no compren productos chilenos y que no viajen por Lan. Que tomen más pisco y que consuman de eso que me invitaste hace rato.
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